En
consideracion al viaje de nuestra Sra. presidenta, se me ocurrio
escribir algo al respecto, especialmente cuando el viaje, lo hace a
territorios donde historicamente se ha considerado a la mujer como
simple esclava o ser inferior sin dotes intelectuales.
Y sonrio,
mientras pienso en la tremenda desdicha que representa para algun
habitante de esas regiones, verla bajar del avion, triunfante,
esplendida y con una actitud propia de una mujer acostumbrada a
desenvolverse sola y a vivir en democracia, y tambien pienso en lo duro
que debe ser, para muchos tragarse el orgullo y sonreir protocolarmente
a una mujer que ademas de mandataria, es bella, inteligente, tiene
clase y trasmite un profundo sentido de independencia y libertad en sus
palabras.
Seguramente, en soledad, se golpearan la cabeza contra
la pared, pensando: Esto no deberia ser asi, como puede haber llegado el
mundo a permitir esto, siendo que nosotros estamos orgullosos de poder
hacer con las mujeres lo que nos plazca, son nuestras, son esclavas, son
seres inferiores, que? ....si hasta nuestro gobierno permite por ley
por fallo de 2010, golpearlas a nuestro antojo, siempre y cuando no les
dejemos marca...
Y es en ese momento, en que valoro mucho mas la
gestion de este gobierno, porque no es lo mismo el viaje de un
mandatario que el de una mandataria viuda, bella e inteligente a Abu
Dhabi.
Es en ese momento, que tomo plena conciencia del corazon y del
valor que son necesarios y que requieren ciertas gestiones y que muchos
de los que critican este modelo, carecen por completo de ellos.
Porque
la cuestion ya no ronda solamente en si nos gusta un modelo u otro ...
la cuestion se ha elevado y nos obliga a analizar la cuestion del
coraje, del cual hace gala nuestra presidenta sin renunciar a una
sonrisa, dando catedra con un solo gesto a siglos y siglos de sumision
femenina, haciendo alarde de un coraje propio de los buenos gobernantes,
que hoy por hoy, son un grupo reducido, en la mira como siempre, de los
insaciables caranchos.
Colaboracion del compañero de Argentinos para la Victoria, Pablo Ivan Belkin desde Berlin.